Diferencias entre las máquinas de tatuar

Os contamos las principales diferencias entre una máquina de bobinas y una rotativa para facilitaros la elección a la hora de adquirir un modelo determinado para realizar un curso de tatuaje


Sois muchos los que realizáis cursos con nosotros y nos preguntáis qué máquina es mejor para empezar. En este artículo os queremos resolver las dudas más importantes a la hora de adquirir un equipo de tatuaje para comenzar a trabajar.

Máquina rotativa

Lo primero a tener en cuenta es que cada tatuador trabaja mejor con una determinada máquina por lo que tendréis que ser vosotros los que finalmente os decidáis entre las distintas opciones. Lo fundamental es aprender a diferenciar entre una máquina rotativa y una máquina de bobinas.


La diferencia más destacada es su funcionamiento. La rotativa tiene un mecanismo simple: un motor eléctrico mueve una biela, que unida a un martillo, ejerce el movimiento alternativo circular. La de bobinas funciona con una corriente electromagnética, es decir, con un electro-imán, basándose en el principio de la atracción, ya que las bobinas electromagnéticas atraen el martillo y éste crea un movimiento alternativo (arriba-abajo) que acciona la aguja para penetrar en la piel. Para que este funcionamiento sea correcto y, además, se pueda regular la intensidad y dureza del golpeo, se incorporan unos flejes metálicos que hacen un efecto de muelle sobre el martillo.

Máquinas de bobinas

El resultado es que la máquina de bobinas tiene más componentes y, por ello, es más pesada. El peso puede favorecer a la hora de realizar líneas si no tenéis la técnica muy pulida ya que al hacer contrapeso hacia detrás, os puede ayudar a delinear de forma más segura, siempre y cuando se use un tubo metálico. La mayoría de los tatuadores profesionales prefieren las máquinas de bobinas para trazar las líneas y las rotativas para el relleno. Pero esto es cuestión de gustos.


Además, hay que tener ciertos conocimientos de mecánica para saber calibrar una máquina de bobinas, mientras que con la rotativa, al tener un mecanismo interno más simple, no hará falta regularla.


Otra de las principales diferencias entre estos dos tipos de máquinas es la salida de ruido. Las máquinas rotativas son muy silenciosas comparadas con las de bobinas, que emiten un sonido vibrante bastante elevado. Esto es simplemente porque el mecanismo interno de las máquinas rotativas es más simple, ya que no golpea sino gira, mientras que el de las máquinas de bobinas emite un sonido constante y algo estridente debido al golpeo del martillo con el núcleo de las bobinas.


Otra de las diferencias más significativas es su uso. La máquina rotativa es polivalente, es decir, sirve para realizar líneas, sombras y relleno. Por el contrario, la máquina de bobinas sólo sirve para una acción, por lo cual, para realizar un trabajo completo, se necesitarían dos máquinas, una para líneas y otra para sombras y relleno.


Existen varias diferencias entre una máquina de bobinas para hacer líneas y una para hacer sombras. Una de ellas es la cantidad de vueltas de cobre sobre el núcleo de las bobinas, lo cual se denomina wrap. Para delinear se suele utilizar una bobina con ocho wraps, mientras que para sombrear o rellenar lo recomendable son 10 o 12 wraps. Cuantas más vueltas hay en la bobina, más intensa es la fuerza electromagnética que mueve las agujas para tatuar.

Partes de una máquina de bobinas

Otra diferencia es la distancia que hay entre el chasis y el final del martillo. Mientras que para líneas la separación óptima son 3-4 milímetros, para sombras es recomendable 6-7 milímetros y para color de 10 a 12. Otra diferencia es la posición de la pletina superior. Para sombras, debe ser un poco más larga que el martillo lo cual la hace más flexible, mientras que para líneas es más corta y, por tanto, más rígida. La última diferencia es el ángulo que se forma es entre la pletina y el tornillo. Para trazar líneas es recomendable un ángulo de unos 85°-90°, lo cual provoca más rapidez en el golpeo; para hacer sombras, el ángulo debe ser de 45°, lo cual provoca una absorción mayor en el retroceso del golpeo.


También es necesario hablar de la velocidad. Con las máquinas rotativas, es el tatuador el que se debe adaptar a la velocidad de la máquina. Por el contrario, las máquinas de bobinas se pueden regular para adaptarse a la forma de trabajar del artista.

Por último, mencionar que las máquinas de bobinas son más económicas que las rotativas, sin embargo, como ya hemos comentado, se necesitan al menos dos máquinas para poder realizar un trabajo complejo.


El eterno debate entre los tatuadores profesionales es saber qué máquina es mejor para cada trabajo. No hay una respuesta clara ya que cada artista trabaja de una forma distinta, un estilo determinado o una técnica concreta que les lleva a utilizar una o varias máquinas para plasmar sus tatuajes con resultados excepcionales. Sin duda, la experiencia profesional en este mundo es la que ofrece a cada tatuador la respuesta a esta pregunta.


En otro artículo, os hablaremos de las diferentes máquinas que existen en el mercado, para facilitaros la elección una vez que tengáis claras las diferencias fundamentales entre ellas.

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